Que animales podemos encontrar en la Necrópolis ?


Imagen de un cartel que habla sobre la fauna del lugar

La Necrópolis de Arteara, en el barranco de Fataga de San Bartolomé de Tirajana, es el mayor cementerio aborigen de Gran Canaria y uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Canarias. Rodeada de montañas volcánicas y palmerales, conserva cientos de túmulos funerarios construidos por los antiguos canarios hace siglos.

Además de su valor histórico, el lugar destaca por su paisaje árido y su biodiversidad: es común ver aves como el bisbita caminero, cernícalos y cuervos, así como reptiles emblemáticos como el lagarto gigante de Gran Canaria tomando el sol entre las piedras volcánicas. La combinación de arqueología, naturaleza y silencio convierte a Arteara en uno de los lugares más especiales y atmosféricos de la isla.

Reptiles


En Arteara y todo el barranco de Fataga el rey absoluto de los reptiles es el

Lagarto gigante de Gran Canaria: Gallotia stehlini


Es una de las cosas más típicas de la zona. Entre las piedras calientes de la necrópolis y los muros del barranco es normal verlos tomando el sol o saliendo disparados entre las rocas.

Lo más impresionante: el tamaño

Es el lagarto más grande de Canarias. Algunos machos pueden acercarse a los 80 cm contando la cola.

Los adultos tienen:

  • cuerpo muy robusto,
  • cabeza grande,
  • tonos pardos o gris volcánico,
  • y una garganta anaranjada muy marcada en los machos.

Cuando los ves quietos sobre piedra negra parecen casi pequeños dragones prehistóricos.

Por qué Arteara es perfecto para ellos

La zona tiene exactamente lo que necesitan:

  • roca volcánica caliente,
  • refugios entre piedras,
  • tabaibas y cardones,
  • barrancos secos,
  • mucho sol.

El lagarto vive prácticamente por toda Gran Canaria, pero los paisajes áridos del sur son ideales para verlo

Perenquén canario

Perenquén Canario

Es uno de los reptiles más curiosos y queridos de Canarias. Su nombre científico más conocido es Tarentola delalandii y pertenece al grupo de los geckos o salamanquesas

Mas sobre este reptil

  • Es un reptil endémico de Canarias, especialmente de Tenerife y La Palma.
  • Es pequeño, normalmente entre 6 y 8 cm, aunque algunos ejemplares pueden crecer más.
  • Tiene los dedos con pequeñas láminas adhesivas que le permiten caminar por paredes, techos e incluso cristal.
  • Suele ser de color gris, marrón o beige con manchas oscuras para camuflarse entre piedras volcánicas.
  • Es principalmente nocturno, por eso muchas veces aparece cerca de luces cazando insectos.
  • Se alimenta de mosquitos, arañas, hormigas y otros insectos, así que ayuda bastante a controlar plagas.
  • Es totalmente inofensivo para las personas. En Canarias existen muchas leyendas antiguas sobre ellos, pero no tienen veneno ni son peligrosos.

Lisa de Gran Canaria

Más difícil de ver. Parece una mezcla entre serpiente y lagarto pequeño, muy brillante y rápida.

Un detalle curioso

Los antiguos habitantes de Gran Canaria convivían constantemente con estos lagartos. En muchos yacimientos arqueológicos canarios aparecen restos de Gallotia porque eran parte habitual del paisaje desde hace miles de años.

Y en sitios silenciosos como Arteara todavía se nota esa sensación antigua: piedras calientes, cuervos arriba en los riscos… y lagartos gigantes moviéndose entre las tumbas de piedra.

Aves


La zona de la Necrópolis de Arteara es especialmente interesante para observar aves porque combina varios hábitats muy distintos en muy poco espacio: malpaís rocoso, palmeral, barranco y riscos enormes de Amurga.

Las aves que más suelen verse allí son bastante diferentes de las de la costa de Las Palmas.

Bisbita caminero

Probablemente la más común del lugar. Va corriendo entre piedras volcánicas y senderos haciendo pequeños vuelos cortos. Es endémica de Canarias, Madeira y Salvajes.

Cernícalo vulgar canario

Muy típico sobrevolando el barranco de Fataga y los riscos de Amurga. A menudo se queda “quieto” en el aire aprovechando el viento mientras busca lagartos o insectos.

Cuervo canario

En los riscos y zonas más salvajes alrededor de Arteara es relativamente frecuente escuchar cuervos. Son muy inteligentes y aprovechan las corrientes térmicas del barranco.

Canario silvestre

En el palmeral cercano y zonas con vegetación aparece el auténtico canario salvaje, más verdoso y discreto que los domésticos.

Sobre todo se escucha al amanecer.

Vida entre las piedras


La mayor parte de la fauna está formada por invertebrados, como insectos y arácnidos, que encuentran refugio entre las rocas y los túmulos funerarios.
Estos pequeños organismos desempeñan un papel fundamental en el ecosistema, participando en procesos como la descomposición y el equilibrio natural del entorno.

Aunque el yacimiento es un malpaís rocoso y árido, no es un entorno vacío. De hecho, los estudios destacan que la vida existe y se adapta a condiciones muy duras.

Web Arqueologia Maspalomas

Flora del lugar


El violento desprendimiento del risco marcó un antes y un después en la vida vegetal de este peculiar ecosistema. Tras este episodio, el mecanismo de la recolonización vegetal se activó, para recuperar de nuevo el terreno perdido tras la catástrofe natural.

Sin embargo, desde entonces hasta hoy en día, las condiciones ya no serían nunca iguales a las que imperaban antes del desprendimiento: las especies vegetales que quisieron sobrevivir y perpetuarse en este hábitat se tuvieron que adaptarse a un escenario donde el suelo era escaso o inexistente, y donde la geología, el clima y, con posterioridad, las necesidades humanas, han determinado el número de especies que actualmente nos encontramos en este frágil territorio.

En un inventario florístico realizado en 1981 por el botánico G. Kunkel, se contabilizaron en la Necrópolis siete endemismos de Gran Canaria, quince endemismos canarios, cinco macaronésicos y trece especies de amplia distribución. Además contabiliza este inventario un total de once especies introducidas.

En un inventario florístico realizado en 1981 por el botánico G. Kunkel, se contabilizaron en la Necrópolis siete endemismos de Gran Canaria, quince endemismos canarios, cinco macaronésicos y trece especies de amplia distribución. Además contabiliza este inventario un total de once especies introducidas.

Un paisaje de tabaibales y cardonales

La vegetación dominante es el llamado matorral xerófilo canario, formado por plantas resistentes a la sequía. Entre las más comunes están:

  • Tabaibas (Euphorbia balsamifera y otras especies)
  • Cardones (Euphorbia canariensis)
  • Balos
  • Verodes
  • Cornicales

Estas plantas almacenan agua y soportan temperaturas muy altas.